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ALFIL

25 Noviembre 2013

Decisión presidencial

Roberto Piñón Olivas

La decisión presidencial de contar con un vocero oficial, por encima de la coordinación de comunicación social y ajena, formalmente, a la dependencia responsable de establecer y dar seguimiento a las políticas relativas a medios de comunicación, como es el caso de la Secretaría de Gobernación, no deja de llamar la atención. Como que se trata de un ajuste con el fin de meter orden en la gestión de comunicación social de todo el aparato federal, asumiendo presidencia y no gobernación, en los hechos, materialmente, el liderazgo en la comunicación.

Es cierto, la supersecretaría Gobernación se encuentra saturada. Era necesario generar una válvula de escape, al único nivel que era posible hacerlo, desde la oficina de la presidencia, por una instrucción directa del Presidente Peña Nieto. Rescatar comunicación social en aras de un mejor desempeño.

Las atribuciones otorgadas al vocero de la presidencia -así lo demuestran- y son por demás elocuentes y confirmatorias que el Presidente rescata bajo su dirección, una de las áreas más sensibles de todo gobierno, la comunicación social.

¿Cuáles son esas atribuciones?: convocar a reuniones de trabajo a los titulares de las áreas de comunicación social de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, con objeto de diseñar y coordinar la estrategia de información gubernamental; Supervisar las acciones para la ejecución de la estrategia de información gubernamental; Coordinar a las áreas de comunicación social de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, para dar congruencia a la información que el Gobierno de la República difunda a la población; Ampliar y, en su caso, precisar la información relacionada con los posicionamientos del Gobierno de la República; Coadyuvar en el apoyo para la realización de programas, campañas o acciones específicas de información gubernamental, en coordinación con las instancias competentes; Coadyuvar con la Coordinación de Comunicación Social de la Oficina de la Presidencia en la formulación, regulación y conducción de la política de comunicación social del Gobierno de la República, así como en la orientación, supervisión y evaluación de los programas de comunicación social de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal; y, Participar en las reuniones del Gabinete y de los gabinetes especializados a las que sea convocado.

Si se observa con detenimiento, salvo la facultad relativa a coadyuvar con la coordinación de comunicación social en la formulación, regulación, y conducción de la política de comunicación social, el resto, le confieren, a la vocería, facultades de superioridad jerárquica: convocar a reuniones, supervisar las acciones, coordinar las áreas de comunicación social -incluida la Coordinación de Comunicación Social- y, de manera relevante, ampliar y en su caso precisar los posicionamientos del gobierno de la república.

¿Qué significa ampliar o precisar los posicionamientos del gobierno de la república? Eso, ni más ni menos. Sólo el vocero de la presidencia podrá abundar en la información y redireccionar la comunicación social, cuando existan yerros, facultad tácita -que no formal ni expresa- que solo el presidente de la república tiene, y que en este caso, se delega en un funcionario público con nivel jerárquico inferior al de un secretario, pero que en la materia, fungirá como tal, con la autorización presidencial.

Es interesante -y lo justifica- que el nombramiento del vocero presidencial recaiga en un personaje que ha estado vinculado al presidente de la república: fue su vocero en campaña y en el equipo de transición, y desde el año pasado, subsecretario de medios en gobernación. ¿Por qué se tardaron un año en el nombramiento? Explicable en los acomodos del poder: David López había sido el comunicador del Presidente desde el gobierno del Estado de México. Hoy, queda subordinado a Sánchez.

Las facultades otorgadas al abogado le representarán tareas de liderazgo en materia de comunicación social, que desempeñara desde presidencia de la república, directamente bajo órdenes del presidente, a contrapelo de la ley orgánica de la administración pública federal, que le otorgan al secretario de gobernación la facultad de formular, regular y conducir la política de comunicación social del Gobierno Federal y las relaciones con los medios masivos de información, así como orientar, autorizar, coordinar, supervisar y evaluar los programas de comunicación social de las dependencias del Sector Público Federal.

Tendrá que hacer un esfuerzo el secretario de gobernación para cumplir con sus facultades, en coordinación con el vocero presidencial, líder, por disposición presidencial, en la materia.

EN EL TABLERO…La marcha contra la legalización de la marihuana convocada por el Consejo Nacional de Líderes Sociales (Conal), resultó un éxito pese al mal tiempo registrado en Chihuahua y en el resto del país…En Chihuahua desfilaron 3 mil personas, igual número que en Juárez…No existe justificación técnica para soportar el argumento de legalizar la cannabis indica, salvo la decisión de ciertos grupos de poder que intentan a toda costa reducir la violencia en las calles, como si la confrontación de organizaciones del crimen organizado tuviesen por escenario el trasiego de la hierba, lo cual no es cierto…Emotiva fue la cena ofrecida por Ejecutivos de Ventas y Mercadotecnia donde se reconoció a Víctor Silva Chacón como Ejecutivo Distinguido del año…Fueron muchos los empresarios y políticos de renombre que se dejaron ver durante la cena de gala ofrecida en el Casino de Chihuahua….

 

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