+ Diputadas y diputados de Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y MC externan comentarios al dictamen que deriva de una iniciativa presidencial
+ Es una legislación que fortalece el derecho humano al acceso a la cultura; reconoce al cine y al audiovisual: diputada De La Vega Sánchez (Morena)
CIUDAD DE MEXICO, Palacio Legislativo de San Lázaro, 24 de marzo de 2026./Boletín No. 3540.- La Cámara de Diputados aprobó, en lo general y en lo particular, el proyecto de decreto que expide la Ley Federal de Cine y el Audiovisual, y abroga la Ley Federal de Cinematografía publicada en el Diario Oficial de la Federación el 29 de diciembre de 1992.
En lo general se ratificó con 466 votos, y en lo particular con 462 votos y en términos del dictamen los artículos 1, 2, 14, 35 y 38 que habían sido reservados, y luego de que la presidencia de la Mesa Directiva instruyó a que las propuestas de modificación que no fueron presentadas en tribuna sean inscritas íntegramente en el Diario de los Debates.
El dictamen, que deriva de una iniciativa presentada por la presidenta de la República, tiene el propósito de fomentar y regular la producción, distribución, difusión, promoción, comercialización, circulación, exhibición y preservación de obras cinematográficas y obras audiovisuales.
Asimismo, rescatar, restaurar y preservar las obras que integran el patrimonio cinematográfico y audiovisual nacional, y garantizar el derecho de toda persona al acceso a las obras cinematográficas y audiovisuales por cualquier medio.
También, garantizar la diversidad cultural en todas sus manifestaciones, con pleno respeto a la libertad de expresión, impulsar el desarrollo de la industria cinematográfica nacional, así como la formación audiovisual de las personas como parte de su derecho a la educación y la cultura.
Añade que las disposiciones de esta Ley serán de orden público, interés social y de observancia general en todo el territorio nacional y expone que las obras cinematográficas y audiovisuales nacionales son un vehículo de expresión artística, social o educativa, producto de actividades culturales, recreativas y económicas.
Las entidades federativas, los municipios y las demarcaciones territoriales de lo Ciudad de México deben coadyuvar en el fomento, desarrollo, circulación, promoción y difusión de la industria cinematográfica nacional por sí o mediante convenios con la autoridad federal competente. Fue enviado al Senado para sus efectos constitucionales.
La cultura no es un privilegio sino un derecho
La presidenta de la Comisión de Cultura y Cinematografía, diputada Alma Lidia De La Vega Sánchez (Morena), al fundamentar el dictamen, expresó que México necesita una legislación moderna que acompañe el talento de sus creadoras y creadores. Es una propuesta que reconoce que el cine mexicano no solo cuenta historias, construye identidad, fortalece la memoria colectiva y proyecta al país hacia el mundo.
Destacó que la nueva ley contempla una cuota mínima del 10 por ciento del tiempo de exhibición en salas para obras nacionales, con una permanencia mínima de 14 días, duplicando el tiempo actual; la obligación que tendrán las plataformas digitales para que cuenten con una sección visible y permanente para contenidos mexicanos, garantizando su presencia en el entorno digital; incentivos fiscales de hasta el 30 por ciento del costo de producción que permitan generar empleos, fortalecer cadenas productivas y fomentar la inversión en el país.
También, medidas de inclusión y accesibilidad que garantizan el acceso a personas con discapacidad mediante subtitulaje, adaptación y autodescripción; apoyos a creadoras indígenas y afromexicanos, reconociendo la riqueza pluricultural y lingüística de nuestro país; se nombran acciones para preservar el patrimonio audiovisual nacional. Es decir, una copia de cada película mexicana será entregada para resguardo en la Cineteca Nacional. Opinó que “estas medidas son herramientas concretas para que el cine crezca, se fortalezca y llegue a más audiencias”.
Afirmó que no solo se moderniza el marco jurídico, se reconoce que el cine y el audiovisual son una industria cultural estratégica, generadora de empleo, identidad y soberanía cultural, que el cine y el audiovisual forman parte de un ecosistema moderno que debe ser regulado con una visión integral y contemporánea.
La ley coloca en el centro un principio fundamental: el derecho de todas las personas a acceder, participar y contribuir en la vida cultural. “Una ley que reconoce que la cultura no es un privilegio, sino un derecho”, precisó.
Mencionó que el dictamen es resultado de un trabajo serio, plural y técnico, que incluyó análisis jurídico, presupuestario y social, que confirmaron su constitucionalidad, su viabilidad operativa y su pertinencia histórica. “Hoy se presenta una legislación que fortalece el derecho humano al acceso a la cultura, reconocido en el artículo cuarto de la Constitución. Esta ley reconoce al cine y al audiovisual como expresiones culturales fundamentales para la vida democrática del país”.
La ley vigente –recordó– fue expedida en 1992, han pasado 34 años en los que el mundo, la tecnología y la forma en que las personas producen, distribuyen y consumen contenidos audiovisuales cambió, pues hoy el cine ya no vive únicamente en las salas tradicionales; hoy el audiovisual habita en plataformas digitales, series, documentales y en nuevos formatos narrativos que forman parte de la vida cotidiana de millones de personas. Sin embargo, la legislación vigente quedó rebasada por esa transformación tecnológica y cultural.
Refirió que México es hoy el cuarto país del mundo con mayor número de pantallas cinematográficas; no obstante, solo alrededor del cuatro por ciento de los boletos vendidos corresponden al cine nacional.
“Frente a esta realidad –dijo– el Estado tiene la gran responsabilidad de actuar. Se ha respondido con esta Ley de Cine y Audiovisual no para restringir la creatividad o para imponer contenidos sino para garantizar condiciones equitativas, a fin de que el cine mexicano tenga presencia, visibilidad y oportunidades reales, porque defender el cine nacional es un acto de defensa cultural”.
El cine y audiovisual son expresiones culturales y artísticas
La diputada Melva Carrasco Godínez (Morena) señaló que la iniciativa parte de una convicción profundamente democrática: que la cultura no es un privilegio sino un derecho humano y que el cine y audiovisual no son mercancía cualquiera sino expresiones culturales, educativas, artísticas y sociales que el Estado mexicano tiene la obligación de promover, proteger y fortalecer.
Asimismo, plantea reglas, principios y mecanismos para fortalecer no solo la producción sino también la promoción, difusión, preservación y el acceso en condiciones más equitativas. “Es necesaria esta iniciativa porque moderniza una legislación de 1992 que claramente quedó rebasada por la realidad tecnológica, económica y cultural de nuestro tiempo”.
México tiene una riqueza cultural incomparable
A su vez, el diputado Omar Antonio Borboa Becerra (PAN) expuso que México tiene talento y riqueza cultural incomparable; sin embargo, no hay condiciones suficientes para que esta industria crezca sólidamente año con año. “Votamos a favor porque creemos que el cine mexicano tiene potencial y esta ley debe ser el inicio de una política pública que sea más ambiciosa con recursos y visión a largo plazo y reglas claras”, agregó.
Mencionó que no se pueden ampliar los derechos sin tener más financiamiento y legislar sin presupuesto es generar expectativas que no se van a cumplir. “El cine mexicano tiene una baja participación en taquilla y una presencia ilimitada de plataformas, lo cual obliga por decreto a exhibir más contenido nacional. No se trata de imponer sino de hacer que la gente quiera verlo”.
Hacer efectivo el derecho humano del acceso a la cultura
Del PVEM, la diputada Ana Erika Santana González hizo notar que el dictamen tiene como objetivo hacer efectivo el derecho humano del acceso a la cultura, reconocido en la Constitución, no solo como una simple aspiración sino como una obligación del Estado mexicano. Asimismo, plantea una política integral que entiende al cine y al audiovisual como expresiones culturales, con un profundo sentido social.
Comentó que el dictamen no se limita únicamente a actualizar el marco jurídico, que no se realizaba desde 1992, sino que busca sentar las bases de una política cultural incluyente, equitativa y acorde a los retos actuales, donde la creación, la difusión y el acceso al contenido visual estén al alcance de todas y todos. Recordó que México ha sido la cuna del Cine de Oro de Latinoamericana y “hoy nos da la posibilidad de volver a convertirnos en la cuna del cine”.
Fortalece la soberanía cultural y democratiza el acceso a la cultura
Para el diputado José Alejandro Aguilar López (PT) la ley contribuirá de manera eficaz al fomento de la industria cinematográfica. “Este dictamen pone en el centro algo fundamental: el derecho humano al acceso a la cultura, reconociendo al cine y al audiovisual no como simples mercancías sino como herramientas de expresión, educación y cohesión social”. Además, actualiza el marco jurídico para incluir plataformas digitales, series y contenidos bajo demanda.
Adelantó que desde su grupo parlamentario respaldarán el dictamen porque fortalece la soberanía cultural, democratiza el acceso a la cultura y coloca al pueblo en el centro de la política pública. Señaló que hay quienes se oponen a este tipo de medidas bajo el argumento del libre mercado, pero la realidad es que el mercado por sí solo nunca ha garantizado justicia cultural. “La cultura no es un privilegio, es un derecho y el cine mexicano no es un accesorio, es esencia pura”.
El dictamen reconoce al cine y audiovisual como bienes culturales
Del PRI, el diputado Juan Antonio Meléndez Ortega aseguró que el dictamen reconoce al cine y audiovisual como bienes culturales y no solo como mercancías. Además, el Estado asume una responsabilidad en su promoción, preservación, acceso y establece mecanismos más transparentes, incluyentes y equitativos; al corregir inercias que debilitaron al sector. “Hoy la cultura no puede quedar sujeta a las reglas del mercado, pero tampoco a merced de políticas que debiliten su estructura”.
Mencionó que votar a favor de esta ley es apostar por una industria que genera empleos, impulsa economías locales, proyecta a México frente al mundo y respalda a miles de personas que trabajan detrás de cada producción. Estimó que el éxito de esta ley dependerá de que los recursos asignados sean suficientes, se escuche a la comunidad creativa y exista una verdadera voluntad política para fortalecer al cine y a la cultura.
Se actualiza el obsoleto marco normativo
Gibrán Ramírez Reyes, diputado de MC, resaltó que con este documento se corrige la tendencia del desprecio a la cultura y se actualiza el obsoleto marco normativo anterior, pues es una ley de 1992, es decir previa al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, y de entonces para acá ha cambiado mucho, ya que el cine ya no vive en las salas de exhibición, vive principalmente en plataformas y eso se regula con el dictamen.
Se plantea una política de apoyo a los creadores mexicanos y se dice que será progresiva; sin embargo, nos alerta que esa progresividad no se vea reflejado año con año en el presupuesto o se diga que se está realizando únicamente porque se ajusta por inflación. Además, plantea una política de estímulos fiscales, sobre todo a quienes adopten medidas de inclusión y prevé el contenido nacional que debe estar en las plataformas.
Posturas a favor
La diputada Patricia Flores Elizondo (MC) resaltó que el dictamen busca que más personas puedan ver cine, se hagan más producciones en México y se cuide lo que se ha creado. La ley puede ayudar para atraer más producciones, inversión y oportunidades para estados como Durango y “por eso vamos a votar a favor, para que el cine mexicano crezca y se sienta en la vida real de la gente”.
A su vez, la diputada Ofelia Socorro Jasso Nieto (PRI) dijo apoyar el fomento de las arte y promoción del talento mexicano. La ley intenta corregir el abandono de la industria, al prever criterios de accesibilidad para personas con discapacidad, equidad de género y pueblos indígenas y afromexicanos, y crea una memoria para preservar el patrimonio; sin embargo, no se prevén recursos claros para la implementación de la ley.
Para la diputada Maribel Martínez Ruiz (PT) hoy se da paso a una nueva etapa al garantizar una cuota mínima del 10 por ciento del tiempo total de exhibición en las salas para obras nacionales, y prevé una nueva generación de talentos, mayores oportunidades para mujeres y para quienes destacan por la preservación de la identidad, lenguas indígenas y narrativas comunitarias. “Llegó el momento de una nueva época en el cine mexicano”.
José Luis Hernández Pérez, diputado del PVEM, afirmó que la ley es más que una reforma normativa, es colocar a la cinematografía nacional en el lugar que merece, como una expresión cultural que debe estar alcance de todas y todos. “Fortalecer la cinematografía nacional es fortalecer la cultura, la identidad y la voz con la que México se proyecta ante el mundo, amplia derechos, abre camino al talento y consolida al cine y a los audiovisuales como espacios de acceso e inclusión”.
En opinión de la diputada Mónica Fernández Cesar (Morena) el dictamen garantiza el derecho humano de acceso a la cultura establecido en el artículo 4º de la Constitución Política, en torno al cine y el audiovisual; se actualiza el marco legal a los tiempos actuales y es el preludio de inclusión social y libertad que incluye al cine tradicional y al ecosistema audiovisual completo. Considera principios transversales como diversidad cultural, equidad de género, inclusión de grupos vulnerables y sostenibilidad ambiental.
Chiapas en Contacto Las Noticias de Chiapas