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LETRAS DESNUDAS

24 Mayo 2019

MARIO CABALLERO

LA LEY Y LA RAZÓN LE ASISTEN

“La ley es la ley”, es una frase que hemos escuchado infinidad de veces. Encierra una verdad que no permite oposición. Es, en sí misma, un axioma universal. Nos descubre que la ley, más allá de establecer límites y parámetros de conducta que regulan, obligan o prohíben una cosa, debe cumplirse a cabalidad y sin regateos. La razón, por otra parte, en términos políticos se refiere al argumento veraz y legítimo para defender o apoyar una causa, un proyecto de gobierno. Y son la ley y la razón las que asisten al gobernador Rutilio Escandón Cadenas.

Trataré de explicarme. Vivimos tiempos difíciles. Tiempos de inseguridad, de extrema incertidumbre, momentos en los que se desploman los referentes de la política tradicional. Son los tiempos de una herencia maldita construida por gobiernos inmorales que torcieron las leyes a su conveniencia y la única razón que les acompañó fue el autoritarismo.

Si la deuda pública del estado ascendió a niveles extremos fue porque se abusó del poder. Si la salud de los chiapanecos quedó en grave riesgo fue por la monstruosa corrupción en el sector salud. Si la pobreza, la marginación, la dispersión social, el analfabetismo y la mortalidad infantil y materna no disminuyeron en los últimos veinte años, es porque la razón de Estado (esa que según Friedrich Meinecke “dice al político lo que tiene que hacer a fin de mantener al Estado sano y robusto”) se perdió en la complicidad, en los placeres, en el enriquecimiento desmedido de los anteriores funcionarios que fueron indiferentes ante sus responsabilidades y el sufrimiento de los chiapanecos.

En otras palabras, la crisis gubernamental, económica y social heredada es producto de la anarquía y la cerrazón.

La política es el territorio de lo excepcional, se dice. Hoy, existe una nueva búsqueda de la razón de Estado. Pero frente a esa razón de Estado, el Dr. Escandón Cadenas está levantando otra razón: la razón del derecho.

Unos días antes de que fuera asesinado en su despacho de la Universidad Autónoma de Madrid, por un terrorista de ETA, el jurista y expresidente del Tribunal Constitucional Español, Francisco Tomás y Valiente, dijo: “La razón de Estado del Estado de Derecho es el derecho, o mejor todavía, los derechos, sobre todo los fundamentales de los ciudadanos”. Y bajo ese ideal el gobernador Escandón está colocando la ley en el centro de las decisiones, tratando de imponer un ánimo de serenidad, de responder al reclamo de legalidad.

ACCIONES Y DECISIONES

El actual gobierno de Chiapas debe entenderse por quién lo encabeza. Rutilio Escandón es un hombre que se forjó en las filas de la izquierda política. Sabe qué es ser opositor y crítico del poder. Por años defendió las causas más justas de la gente pobre, de los estudiantes, de los maestros y denunció los abusos de los poderosos al lado de personajes como el propio presidente Andrés Manuel López Obrador. Y tenía tiempo que un gobernante como él no hacía el llamado a la legalidad, al derecho.

Encuentro tres espacios fundamentales en este llamado de legalidad: la reafirmación del régimen democrático, la cohesión del ciudadano y la construcción del gobierno.

Empiezo con el régimen democrático. La reafirmación de la democracia exige un gobierno apegado al Estado de Derecho. Y éste se caracteriza por estar alejado de la arbitrariedad. No utiliza la fuerza para someter a los grupos opositores. Al contrario, desde el primer minuto del 8 de diciembre ha abierto las puertas del Palacio de Gobierno para lograr los acuerdos que Chiapas necesita.

No importa si son amarillos, verdes, rojos, azules, maestros, estudiantes, campesinos, artesanos, todos los grupos han sido atendidos. Muchos de ellos ya resolvieron sus problemas en mesas de diálogo. Otros están en ese proceso. Algunos que no, es porque no quieren ajustarse a las nuevas formas de gobernar: con justicia y ley. Éstos últimos buscan solucionar sus problemas como antes: por medio de prebendas políticas y pagos económicos en lo oscurito.

Lo importante es que hoy se garantizan las libertades ciudadanas y el respeto a los derechos humanos y políticos de todos.

En cuanto a la cohesión del ciudadano, la legalidad ha servido para hacer justicia social. Como muestra un botón. Durante años decenas o cientos de chiapanecos venían exigiendo al gobierno la recuperación de las tierras que les habían quitado dizque asociaciones civiles, como el MOCRI, por ejemplo. Y este gobierno, haciendo uso de las facultades que le otorga la Constitución, logró devolver los predios a quienes en verdad pertenecen y sin cometer ningún abuso de autoridad.

Con ello se demuestra que los chiapanecos son del interés de este gobierno. Los programas de fomento al agro, contra la discriminación, de fomento al empleo, de combate a la pobreza, y los que están dirigidos al sector educativo y sector salud, están creados y regulados dentro de un marco de legalidad. Pues la ley también es armazón de la ciudadanía.

Umberto Cerroni (intelectual italiano) afirmaba que la dignidad del hombre moderno tiene una importante dimensión jurídica: “sin el sistema de derechos y los deberes jurídicos (…) la dignidad moral de la persona aparece, si no vacía, sí frágil, aleatoria, insegura y, sobre todo, estrecha”. Y eso se está corrigiendo actualmente para el bienestar de la gente.

Ahora bien, muchos insisten en que el gobierno es el origen de todos los males. Puede haber algo de razón en ello. En Chiapas hemos tenido algunos déspotas, como el de Pablo Salazar, y otros libertinos, como el de Juan Sabines Guerrero. Y en ambos el elemento común fue la corrupción. Pablo, por un lado, fue enviado a prisión acusado de peculado y Sabines endeudó el estado por más de 40 mil millones de pesos. La víctima de los dos fue la sociedad chiapaneca.

El gobierno de Rutilio Escandón es todo lo contrario, obra con un poder atado al derecho.

Antes hablamos de que esta administración debe entenderse por quién la encabeza. El Dr. Escandón Cadenas es un hombre metódico, sin vicios, ordenado y coherente tanto ideológica como políticamente. Y así está construido su gobierno y, asimismo, fueron elegidos sus colaboradores.

No hay tolerancia a la corrupción en este régimen. Todos los funcionarios son vigilados por quien manda en Chiapas, con tal de brindar certeza a los ciudadanos. Se gobierna con la ley en la mano.

Por otro lado, los servidores públicos son gente profesional. Ismael Brito, secretario general de gobierno, es un político de experiencia, ha sido legislador, alcalde y tiene una larga trayectoria en la administración pública. También es abogado. Rosa Aidé Domínguez Ochoa, secretaria de Educación, es una mujer de gran preparación académica. Es maestra en Economía y Negocios y conoce a pie juntillas la problemática educativa estatal, por mencionar algunos. No son como en el pasado, personajes de baja estofa y peor reputación.

EL QUID

Por todo ello, ¿por qué tendría el mandatario que ceder a los chantajes de la CNTE, que exige la destitución inmediata de la secretaria Rosa Domínguez Ochoa?

¿Quién es Pedro Gómez Bámaca, líder de la Sección 7 del SNTE, para hacer tal demanda? No tiene ni facultades legales, ni injerencia en el gobierno; por el contrario, es un maestro pero no de las aulas donde se imparte el conocimiento, sino del chantaje. Está documentado su enriquecimiento ilícito y los cargos gubernamentales que ocupan sus familiares y que fueron ganados a través de la coerción política. Además, la CNTE es un grupúsculo que mucho ha contribuido en la ruina de la educación de los chiapanecos. Sólo representa riesgos a la paz y la estabilidad.

La ley y la razón de Estado le asisten a este gobierno. El gobernador Escandón Cadenas, apegándose al derecho, ha logrado construir un mando democrático y responsable con los ciudadanos. Tiene un gobierno de leyes que está dando resultados.

No debe ceder a las exigencias absurdas de la CNTE. En primer lugar, porque ésta no representa a todos los maestros de Chiapas y mucho menos los intereses de los chiapanecos. Segundo, porque tiene toda la legitimidad para tomar las decisiones que mejor convengan a Chiapas, como combatir las invasiones, poner un alto a la corrupción, hacer justicia, aplicar la ley o, simplemente, designar a quien crea que puede cumplir con el cargo.

Y por esa legitimidad no puede dar un paso atrás en el llamado a la legalidad. Y eso la sociedad, es decir, todos nosotros, debemos celebrar. ¡Chao!

yomariocaballero@gmail.com

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