La fiesta terminó, con la mirada en alto, avancemos.

+  Nunca en la historia de los mundiales un equipo como este.

Manuel Zepeda Ramos.

SÍ, estoy triste. ¿Usted no?

Se construyó un equipo joven, dinámico, sólido y creativo: el mejor de todos los que se han construido en México.

Lo hizo el Vasco Aguirre, el experimentado mundialista -1986 da cuenta de ello como jugador y años más tarde como entrenador de la selección-, el director técnico curtido en España, reconocido por el futbol profesional.

Javier Aguirre hizo un equipo ganador que enloqueció a México desde el primer partido. La afición se le entregó. Los Fan Fest instalados en todo México, atiborrados en encuentros festivos sin precedente.

Así, llegamos a octavos.

Nos enfrentamos a un equipo grande y poderoso, el de los más altos salarios para los futbolistas del Mundo que destacan y muestran sus fortalezas; el equipo de un país en donde se inventó el futbol: Inglaterra.

El balonpié llegó a México en los botines de los ingenieros ingleses que trajo Porfirio Díaz para construir la red de comunicación más importante de la época, la red ferrocarrilera muy bien construida, eternamente preconsolidada que sigue comunicando a México. La Revolución Mexicana se apoyó fuertemente en esa red de comunicación. El archivo Casasola nos ofrece infinidad de fotografías en donde vemos a los revolucionarios y a los federales desplazándose por el país acompañados por sus esposas soldaderas, las adelitas, que caminaban con el marido para darle de comer y también darle al hijo nacido en el fragor de los combates. Quien conozca bien a la CDMX podrá ver el edificio Condesa en la colonia del mismo nombre. Un edificio de dos manzanas y de cuatro pisos hoy habitado por intelectuales del conocimiento y la cultura. Pues ese edificio fue construido por Porfirio Díaz para albergar a los ingenieros ingleses constructores, quienes en sus días de asueto jugaban en los campos de la colonia el deporte mundial que hoy enloquece a los habitantes del planeta.

Así nació el futbol en México.

Pues ante ese equipo de Inglaterra, inventor del futbol, nos enfrentamos; el mismo que el 30 de julio de 1966 ganara el mundial de la época en Inglaterra, en el estadio de Wembley, ante Alemania por cuatro a dos.

México jugó muy bien el primer tiempo, siempre dominando. Pero después del tiempo de hidratación, la fuerza y la altura inglesa se hicieron presentes furtivamente: en solo dos minutos, la fortaleza del equipo contrario que no habíamos visto, la altura de sus jugadores y el descontrol de los nuestros, nos anotaron dos goles.

Faltaban muchos minutos, pero en el segundo tiempo sucedieron muchos acontecimientos en el equipo nuestro y en el visitante. Por juego peligroso, los ingleses perdieron a un jugador por expulsión. Se quedaban con 10 jugadores y eso era muy importante, determinante, para poder remontar el marcador y ganar el partido. Volvio el ánimo, la fuerza futbolística de México y un público entregado. Con la dominación absoluta de México, en una melé en el area de Inglaterra, surgió la pierna bendita de Julián Quiñones anotando el primero de México.

Pero la suerte y el destino, a veces, son adversos. Un descuido de la defensa mexicana obligó al Tala a salir en jugada peligrosa: pénalty para México. Los ingleses no perdonan. El marcador estaba tres a uno para los europeos.

Nuevamente el desasosiego y el nerviosismo del respetable, el que se calmó pocos minutos después para que llegara, en otra melé en el area inglesa, una falta imperdonable del portero que se convirtió en un penalty en contra de Inglaterra. Fue el gran Raúl Jiménez el encargado de ejecutarlo, limpiamente, imposible de pararlo.

Por enésima vez, la locura en el estadio volvió más intensa. Estábamos tres-dos en el marcador faltaban escasos minutos para terminar más la compensación. El estadio era la locura. México dominando completamente. Los ingleses, todos, agazapados en su area y el Piojo Alvarado, una y otra vez centraba y centraba, sin resultado alguno. Fueron minutos de angustia profunda. Jamás llegó el gol, pero si el partido que llegó a su final.

Perdimos 3 goles contra 2 y la tristeza apareció en todo México.

Hasta el último segundo lo peleamos sin poder lograr el empate que hubiera cambiado los acontecimientos.

México fuera del mundial.

El público, a la salida del estadio, felicitando caballerosamente a los ganadores. Los asistentes a las pantallas gigantes de todo México, también se comportaron.

Creo que ha nacido una afición diferente, consciente del poder humano de los mexicanos y del futbolístico que tenemos en nuestros jugadores. Es muy importante. Hoy, la prensa del Mundo habla de la extraordinaria afición que nuestro país tiene y eso no es poca cosa. México ha ganado perdiendo ante su rival. Los propios jugadores ingleses lo reconocieron.

En poco tiempo, veremos a nuestros jugadores jóvenes debutar en el mejor ámbito europeo. Eso no es otra cosa que el haber parado un excelente equipo que se nota porque tiene un estilo de juego que llama poderosamente la atención al futbol internacional: ofensivo, seguro y ordenado.

Gracias, don Javier Aguirre, por tu magnífica propuesta futbolística que, durante 25 días, enloqueció a México y al Mundo.

¡Viva la selección Mexicana de Futbol!

Viva el grupo de jóvenes mexicanos que demostró que es posible parar a un equipo con carácter mundial.

Veremos los resultados pronto, estoy seguro.

Check Also

Derechos de militancia y autoorganización: un equilibrio democrático

Gilberto Bátiz García CIUDAD DE MEXICO; 08 de lio de 2026.- En una democracia constitucional, …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *